Nueva identidad sonora: destacada presentación de la Orquesta Sinfónica Nacional en el CCK (Clarín 6/5/16)

Concierto de pre apertura del CCK - Orquesta Sinfónica Nacional con dirección de Stefan Lano Foto Fede Kaplun

Concierto de pre apertura del CCK – Orquesta Sinfónica Nacional con dirección de Stefan Lano Foto Fede Kaplun

Salto de calidad.

En la reapertura de la Ballena Azul, bajo la batuta de Stefan Lano, la formación mostró una gran mejora de la sala respecto de su apresurada inauguración.

La Orquesta Sinfónica Nacional estrenó una nueva identidad sonora en el concierto inaugural de la pre-apertura del CCK, bajo la dirección de Stefan Lano, con la participación del Coro Polifónico Nacional y los solistas Enrique Folger (tenor) y Leonardo Estévez (barítono).

Es notable el salto cualitativo que logró la Orquesta Sinfónica con respecto al año pasado, luego de conseguir que finalmente la sala sinfónica, la Ballena Azul, del CCK, sea su sede fija de ensayos.

Se encontró una nueva tipología sonora, con una nueva cualidad tímbrica, gracias al trabajo que la orquesta hizo durante abril junto con numerosos ensambles y solistas en diferentes sesiones, para lograr las condiciones óptimas de la sala. Con la precipitada inauguración, en 2015, y la imposibilidad de ensayar en la sala, la Orquesta no logró encontrar un buen rendimiento en un ámbito acústico tan sofisticado como la Ballena.

Pero con el seguimiento y coordinación de los ingenieros Gustavo Basso y Rafael Sánchez se terminaron de adecuar los lugares donde se apoya la orquesta -las plataformas móviles con distintas alturas-, los paneles de altura -regulables de acuerdo a la formación sinfónica o de cámara- y se confeccionaron cortinas en el escenario para el balance orquestal que minimizan notablemente los rebotes del sonido, que afectaba especialmente el rendimiento de la percusión.

En esta nueva tipología sonora la Orquesta se escucha con mayor volumen y con un rango dinámico más amplio. Mejoró el nivel de claridad y transparencia, y se aprecia más el color orquestal. También ayudó la nueva disposición, para mejorar considerablemente el balance. Los chelos están cruzados con las violas, y los metales divididos en estéreo; y con los contrabajos en el fondo se ganó profundidad y graves más redondeados. Es probable que todas las pruebas y cambios lograran reconectar a la Orquesta con una dimensión más lúdica de la música y hayan despertado, además, otros grados de conciencia sonora dentro del transitado repertorio, ahogada en años de ensayos rutinarios.

La interpretación de las Variaciones concertantes, de Ginastera, tuvo un gran lucimiento de los solistas, y Así hablaba Zarathustra, de Richard Strauss fue vibrante bajo la dirección experta de Lano.

El programa se completó con Cantata Profana, de Béla Bartók, pero con menor rendimiento. Se escuchó una textura confusa, donde ni los solistas -al tenor Enrique Folger se lo escuchó forzado y al barítono Leonardo Estévez inseguro-, ni el Coro, encontraron un punto de ajuste con la orquesta.

Todavía quedan detalles para seguir trabajando, como el desfasaje en los pasajes veloces, pero es un comienzo muy auspicioso.

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