Scheherezade por la Sinfónica Nacional, y el público “en medio de la orquesta”

Ignacio García-Vidal

Concierto didáctico, con dirección del español Ignacio García-Vidal

La Orquesta Sinfónica Nacional ofrece un concierto inusual: “En medio de la orquesta”, en el que parte del público tendrá la oportunidad de ubicarse entre los músicos para vivir desde adentro la interpretación de Scheherazade de Nikolai Rimski-Korsakov.

“En medio de la orquesta”
Concierto didáctico basado en cuentos de Las mil y una noches

Orquesta Sinfónica Nacional
Director Invitado: Ignacio García Vidal

Nikolai Rimski-Korsakov: Scheherezade, suite sinfónica op. 35

Acerca de la obra

Por Ignacio García-Vidal

“No podría decir con certeza qué describe el Príncipe Kalender”
(Eduard Hanslick, crítico, en Am Ende des Jahrhunderts, Berlin, 1899)

El imaginario creativo provocado por la recopilación medieval de cuentos tradicionales orientales Las mil y una noches (Alf Layla wa-Layla, literalmente Mil noches y una noche) llegó a todas las artes: literatura, cine, teatro, música… La historia del Sultán Shakhriar fascinado por los cuentos que noche tras noche le narraba Sheherezade cautivó a Nikolai Andreyevich Rimski-Korsakov (Tijvin, 18 de marzo de 1844 – finca Lubensk, 21 de junio de 1908), quien en 1888 escribió su suite sinfónica op. 35 bajo el nombre de la sultana.

La suite sinfónica Sheherezade está dividida en cuatro movimientos a los que inicialmente el compositor puso títulos. Pero después los borró para reemplazarlos por meras indicaciones de tiempo y desanimar la lectura de una historia en paralelo al desarrollo de la música. Los llamó sencillamente Preludio, Balada, Adagio y Finale. El compositor no quería vincular rigurosamente la música con un texto, con una descripción o con una historia. Él mismo escribió en su autobiografía Crónicas de mi vida musical:

“Estaba interesado en pintar imágenes de cuento de hadas sin presentar un programa demasiado explícito (…) Es en vano el buscar leitmotivs siempre vinculados a tales imágenes. Por el contrario, en la mayoría de los casos, todos estos aparentes leitmotivs no son más que materiales puramente musicales para el desarrollo sinfónico. Estos motivos pasan y se extienden por toda la obra, uniéndose sucesivamente y entrelazándose. Aparecen cada vez bajo diferente luz, mostrando cada vez distintas características y expresando nuevas situaciones, y corresponden cada vez a imágenes y cuadros diferentes.”

Sigamos, pues, las indicaciones del compositor. No nos dejemos llevar simplemente por los títulos de cada movimiento. Viajemos en una alfombra voladora e imaginemos atmósferas, olores, sensaciones. Creemos nuestras propias imágenes gracias a la magistral orquestación, a los impetuosos ritmos, a las melodías seductoras. Imaginemos al cruel sultán, a Simbad en su barco, al príncipe mendigo. Dejémonos llevar por la armonía extraordinaria, por los cambios de tempi, por las cadencias y solos de los instrumentistas. Quizás así percibamos las imágenes de cuentos de hadas que Rimski-Korsakov estuvo interesado en pintar.

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